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Enfoque Cristiano – Julio 2026

Nuestro Santo Padre León XIV y la paz de Jesús

Por: Wilfredo Chávez
Evangelizador Permanente de la Parroquia San Benito

Desde el inicio de su pontificado, el santo padre León XIV no ha mostrado su deseo de una Iglesia que busca la paz en el mundo, con aquel saludo; mismo con el que el Resucitado se apareció a sus discípulos: “¡La paz esté con todos ustedes!” (Jn 20, 20). Ese saludo y deseo es el mismo de Jesús, de una paz que alcance a todo el mundo, que llegue a los corazones, a las familias y a todas las personas.

Esa paz, nos dice el santo padre, debe ser desarmada: “La paz de Jesús resucitado es desarmada, porque desarmada fue su lucha” (LIX Jornada Mundial de la Paz, 1 enero 2026). Cristo no vino al mundo a instaurar un gobierno, él vino a hacer presente el Reino de Dios entre nosotros por medio de sus palabras, gestos y milagros. Y la única “arma” que utilizó fue el amor y aún más, nos enseñó que también nosotros debemos usarla: “este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado” (Jn 15, 12).

Esa paz debe ser también desarmante, no solo ausencia de conflicto, ni tampoco el culmen de este. Para ello, nos dice el santo padre, que es necesario una renovación del corazón y de la inteligencia: “aprendamos a desactivar la hostilidad mediante el diálogo” (LIX Jornada Mundial de la Paz, 1 enero 2026).

La paz de Jesús, de la que habla el santo padre, no solo debe buscarse en los niveles más altos de la diplomacia, esta debe vivirse en nuestros hogares con los más cercanos y en todas las realidades donde nos desenvolvemos, logrando así “un desarme del corazón, de la mente y de la vida” (LIX Jornada Mundial de la Paz, 1 enero 2026). Es necesario también un “desarme del lenguaje”; en su mensaje con motivo de la Cuaresma 2026, el papa nos exhortó a abstenernos de usar palabras que afectan y lastiman a nuestro prójimo, procurando, en cambio, medir las palabras y cultivar la amabilidad, solo así se dará paso a palabras de esperanza y paz (Mensaje para la Cuaresma, 13 febrero 2026).

La paz de Jesús, debemos hacerla presente en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos, en los medios de comunicación y en las comunidades cristianas (Mensaje para la Cuaresma, 13 febrero 2026), sin perder de vista que ésta proviene de Dios que nos ama a todos incondicionalmente: “por lo tanto, sin miedo, unidos y de la mano con Dios y entre nosotros, vayamos adelante, seamos discípulos de Cristo” (Primer saludo, 8 mayo 2025) inquebrantables en la fe, firmes en la esperanza y generosos en la caridad.

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